Geopolítica: En Bolivia se rediseña el mapa sudamericano

Publicado en Red Voltaire
por Gaston Pardo*
20 enero del 2007

“Analistas del American Enterprise Institute (AEI) se han dado a la tarea de anunciar con bombos y platillos la inminente extinción de Bolivia, país ubicado en el corazón del subcontinente sudamericano.”

“Mientras la geopolítica sigue siendo el método ordenador de los territorios a conquistar por parte de entidades del norte del mundo, los estados que padecen los efectos multidimensionales de esa ciencia imperial se limitan a rechazar su existencia y a limitar la labor de inteligencia estatal en instrumento de control policiaco de sus naciones. Esta es la enseñanza, aportada por Executive Intelligence Review, del conflicto artificial entre estados nacionales débiles que están situados en la parte septentrional de América del Sur. El boletín reseña Estratégica, del Movimiento de Solidaridad Iberoamericana dice porqué: “la calificación de la insensatez política debe ser captada siguiendo tres criterios simultáneos: 1) percibirla en su propio tiempo y no retrospectivamente; 2) se debe contar con un curso de acción viable; y 3) la doctrina en cuestión debe provenir de un grupo y no sólo de un gobernante aislado.

En estos los planes se plantea algo más que la desintegración de Bolivia. Se está haciendo trabajo de campo para una guerra en la cual toda la región podría ser desmantelada.

Bajo el titulo “¿son estos los últimos días de Bolivia?”, el Latin American Outlook del AEI de junio del 2004, dice lo siguiente: “si las tendencias actuales siguen, podríamos atestiguar la primera alteración en gran escala del mapa político de Sudamérica en más de 100 años”. El autor, Mark Falcoff, influyente analista de base de AEI sobre asuntos de Iberoamérica, pronosticó que Bolivia se desintegrará pronto, y se separará a lo largo de sus “probablemente irreconciliables” diferencias raciales y geográficas en dos países, cada uno definido por su principal producto de exportación: las áreas montañosas exportadoras de coca, y las tierras bajas productoras de gas natural, esta última dirigida por el Departamento de Santa Cruz.

En la visión perversa del AEI, la nación cocalera estaría dominada por indígenas, y las tierras bajas por gente de raza “europea”. Esto explica el inusitado separatismo aparecido en Santa Cruz.

Este es el segundo número de Outlook del AEI en seis meses que argumenta la inminente desaparición de Bolivia, una situación de la cual Falcoff dice que son responsables las élites suicidas de Bolivia.” Leer el artículo completo aquí